Alfonso Ugarte: Acción Heroica

En la plaza de Arica asumió como Comandante de la Octava División del Ejército del Sur y participó en las dos Juntas de Guerra que convocó el anciano coronel Francisco Bolognesi, en las que se tomó el acuerdo de defender la plaza «hasta quemar el último cartucho».
Murió combatiendo denodadamente en la batalla de Arica, lo que es de admirar tratándose de un civil y no de un militar de oficio. Varios relatos señalan que se lanzó montado en su caballo desde la cima del Morro, llevando consigo la bandera del Perú, para evitar que el enemigo lo tomara como trofeo, muriendo estrellado entre las rocas. Como prueba de lo temprana de esta versión, el 21 de junio de 1880, a solo 15 días de la batalla de Arica, el diario limeño La Patria describía así la muerte de Ugarte:
El último acto de la corta pero interesante carrera de Alfonso Ugarte revela cuanto era capaz esa alma verdaderamente grande. Acosado por innumerables enemigos, vencido ya en la cumbre del Morro histórico, presenciando la mutilación de los caídos, la profanación de esas reliquias sagradas del heroísmo, quiso sustraerse a las manos enemigas y clavando las espuelas en los ijares de su caballo, se lanzó al espacio desde aquella inmensa altura para caer despedazado sobre las rocas de la orilla del mar.
Diario limeño La Patria del 21 de junio de 1880.1
Este testimonio debió ser transmitido por testigos oculares y se dice también que durante muchos días quedó a la vista la osamenta de un caballo desbarrancado al pie del morro. El historiador Clements R. Markham consigna también esta versión en su obra histórica sobre la guerra del Pacífico. Sin embargo, si bien en los partes peruanos sobre la batalla de Arica se menciona a Ugarte como uno de los caídos en el morro al lado del coronel Bolognesi, en ninguno de ellos se habla de su lanzamiento al mar a caballo. No obstante, se debe tener en cuenta que por entonces no se acostumbraba en los partes a dar detalle de la forma de la muerte de un combatiente.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Alfonso Ugarte

Más Sobre Tumbes